Para garantizar que los sistemas operativos siempre reciban actualizaciones de seguridad y asegurar la compatibilidad con nuevas tecnologías, es extremadamente importante que los equipos utilizados no estén obsoletos ni sean incompatibles con los sistemas operativos más recientes.
A continuación se incluye una lista de los sistemas que ya perdieron o perderán soporte en los próximos meses o años, así como la alternativa recomendada para adaptarse a sistemas más seguros:
| Sistema | Fin del soporte | Recomendación |
|---|---|---|
| Windows 10 | 14 de octubre de 2025 | Windows 11 24H2; requiere un procesador Intel de 8.ª generación o superior/equivalente |
| Windows 11 23H2 | 11 de noviembre de 2025 | Windows 11 24H2; requiere un procesador Intel de 8.ª generación o superior/equivalente |
| macOS 13 (Ventura) | 30 de noviembre de 2025 | macOS 14 (Sonoma) o superior; requiere una MacBook Air 2018 o superior/equivalente |
Las computadoras y otros dispositivos de uso personal están sujetos a las reglas de uso corporativas cuando se utilizan para fines compartidos, por lo que es necesario cumplir con las políticas de seguridad como un equipo "BYOD" (Bring Your Own Device / Trae tu propio dispositivo).
Además de las reglas especificadas en la política, considera las siguientes premisas:
- Todo dispositivo debe contar con un número de serie propio;
- Debe existir un fabricante responsable identificable, ya sea del dispositivo o de su tarjeta controladora principal;
- El fabricante no puede eximirse de las responsabilidades relacionadas con las actualizaciones de seguridad que afecten a sus dispositivos, como las correcciones de firmware;
- Se debe prestar atención a la fecha de fin del soporte determinada por el fabricante y descontinuar su uso después de esa fecha;
- El equipo debe enviarse para su desecho responsable cuando ya no tenga uso, tomando las debidas precauciones con los datos almacenados, como la destrucción mecánica de los dispositivos de almacenamiento antes de enviarlos a un centro de reciclaje.
Como regla general, se recomienda utilizar los dispositivos electrónicos durante un máximo de 5 años antes de que queden obsoletos.